Dirk Willer, jefe global de macroestrategia y asignación de activos de Citigroup, dijo que los esfuerzos enérgicos del Tesoro de Estados Unidos por limitar los costes de préstamos a largo plazo arriesgan conminar al dólar al impulsar a los inversores a optar por bonos sin límites. Hablando en el Foro de Mercados Globales de Reuters, Willer observó que este cambio podría crear un impulso negativo para el dólar, ya que los capitales buscan alternativas ante las preocupaciones por el deterioro fiscal.
La advertencia se produce después de que el rendimiento del Tesoro a 30 años haya aumentado hasta el 5,327%, su nivel más alto desde 2007, solo un día después de sobrepasar el 5,30%, un umbral que Willer mencionó como un potencial techo para la intervención del Tesoro. Este repunte refleja la creciente presión sobre la deuda de larga duración, impulsada por los récords déficits públicos, la inflación persistente y el aumento de la emisión a largo plazo de empresas tecnológicas enfocadas en la inteligencia artificial. El reciente movimiento del Tesoro para duplicar el tamaño de las compras de bonos de larga duración ha realizado poco para aliviar el riesgo de duración a nivel mundial, según Willer, quien agregó que la prima de vencimiento, la rentabilidad adicional requerida para mantener deuda de larga duración, permanece elevada.
Willer también destacó que, aunque el spread bonos-OIS se ha mantenido contenido, lo que indica que la venta está basada en la revalorización de los tipos de interés, en lugar de las tensiones crediticias o de liquidez, los cambios de posiciones antes del mes de noviembre podrían influir aún más en su trayectoria. Sugirió que el Tesoro podría utilizar otros mecanismos adicionales, incluyendo la ampliación de las recompras, la eliminación progresiva del bono de 20 años o ajustes regulatorios para fomentar una mayor titularidad de bonos del Tesoro. Citigroup, que previamente había adoptado una postura precautelativa en relación con los bonos del Tesoro, ajustó su posición tras el anuncio del Tesoro, añadiendo oro y manteniendo una posición corta en dólares.
Estas declaraciones subrayan el creciente escrutinio del mercado sobre la sostenibilidad de la política fiscal estadounidense y sus implicaciones para los flujos de capital globales. Willer reconoció que, aunque los responsables de la formulación de políticas siguen disponiendo de herramientas para estabilizar los mercados, la eficacia y la duración de estas medidas siguen siendo objeto de debate entre los inversores.













