Las reservas globales de petróleo se prevén que disminuirán a aproximadamente 70 días de cobertura para finales de 2027, según una nota de Citigroup distribuida a los clientes el jueves. La disminución refleja los descensos observados en el inventario, que suman cerca de 3 millones de barriles diarios y totalizan 519 millones de barriles entre febrero y agosto de 2026, ya que la demanda supera la oferta debido a las restricciones geopolíticas y logísticas.
La advertencia destaca la creciente tensión en los mercados de productos refinados, en especial del diésel, donde los precios al por mayor de Estados Unidos han subido a más de 100 dólares por barril por encima del crudo WTI. El crudo Brent ha ascendido de nuevo por encima de los 93 dólares por barril desde los mínimos de principios de agosto cerca de los 80 dólares, mientras que el WTI ha aumentado por encima de los 86 dólares desde los aproximadamente 75 dólares. El margen del refinería ponderado de Citi se ha disparado en torno al 350% este año hasta 33 dólares, lo que indica una capacidad de refinación ajustada y costes de procesamiento elevados.
Los analistas estiman que los stocks de la OCDE podrían alcanzar el umbral de las 70 días para finales de 2027, con las existencias de los países fuera de China alcanzando ese nivel a mediados de 2028 y los inventarios globales siguiendo el camino en el primer trimestre de 2029. Estas previsiones coinciden con las circunstancias observadas durante las crisis petroleras de la década de 1970 y 1980, cuando el gasto en energía alcanzó aproximadamente el 8% del PIB, un umbral equivalente a precios totales superiores a 200 dólares el barril, en comparación con los niveles actuales de cerca de 120 dólares.
Citi advirtió de que las presiones inmediatas ya son evidentes en los productos refinados, alertando de que podrían surgir crisis específicas de productos antes de lo que sugieren las proyecciones de inventario más amplias. La situación básica del banco supone una potencial disminución de las tensiones en el Estrecho de Ormuz y la reanudación de las exportaciones iraníes para el cuarto trimestre, lo que podría estabilizar los mercados. En este escenario, se espera que el crudo Brent vuelva a los 60 dólares para 2027, aunque los riesgos para la perspectiva siguen siendo más favorables.












