El principal planificador económico de China revisará las regulaciones que rigen la inversión exterior para ampliar la supervisión y reforzar la protección de los inversores que operan en el extranjero.
La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC) anunció el viernes que el proyecto de revisión amplía el ámbito de cobertura más allá de las empresas y las entidades no corporativas —cubiertas según las normas promulgadas en 2018— para incluir ahora las inversiones de particulares. Esta medida responde a las nuevas orientaciones emitidas por el Consejo de Estado en junio para gestionar de forma más estrecha los flujos de capital transfronterizos.
Las revisiones introducen requisitos de informe más estrictos para los "importantes eventos adversos", incluidas las situaciones en las que gobiernos extranjeros impongan medidas discriminatorias, obliguen a las entidades chinas a transferir tecnología o datos, o obliguen a disponer de participaciones o activos. La NDRC afirmó que los cambios tienen por objetivo proteger mejor los derechos y los activos de los inversores al mismo tiempo que mitigan riesgos tales como la inestabilidad política en los países anfitriones.
También se establecerá un sistema preliminar de presentación de informes para los proyectos de gran envergadura que podrían afectar a las relaciones diplomáticas de China con otros países. El borrador de normas, publicado el viernes, está abierto a comentarios públicos hasta el 20 de septiembre.
El anuncio de la NDRC refleja el más amplio esfuerzo de Beijing por estrechar el control sobre la inversión externa en medio de la creciente tensión geopolítica y la incertidumbre económica. Las regulaciones existentes, introducidas en 2018, estaban inicialmente concebidas para controlar los riesgos en las empresas en el extranjero, pero desde entonces se han considerado insuficientes en medio de las condiciones globales en evolución.













