La producción industrial china creció a un ritmo más lento en julio, según los datos oficiales publicados por el Bureau Nacional de Estadísticas, mientras que las ventas al detal cayeron por debajo de las expectativas de los analistas.
Estos indicadores reflejan los desafíos persistentes que enfrenta la segunda economía más grande del mundo, ya que la demanda interna sigue siendo escasa y los formuladores de políticas ponderan medidas adicionales de estímulo para apoyar el crecimiento económico.



