El Gobierno de Brasil mantendrá su marco fiscal mediante controles del gasto y la recuperación de ingresos si el presidente Luiz Inacio Lula da Silva gana la reelección en octubre, dijo el jueves el ministro de Hacienda, Dario Durigan.
El Gobierno ya ha implementado un esfuerzo fiscal equivalente al 2% del PIB y está preparado para alcanzar esa magnitud en el próximo período. Durigan destacó el diálogo institucional en curso con el Congreso como impulsor de los ajustes, incluidos los recortes obligatorios de gastos de alrededor de 10 mil millones de reales (1,9 mil millones de dólares) previstos para 2027.
Por otro lado, el banco central de Brasil redujo su tipo de interés de referencia en 25 puntos básicos por cuarta reunión consecutiva, llevando la tasa Selic al 14,00%. El banco dejó abiertas sus próximas medidas políticas, lo que indica una cautela continuada en medio de las dinámicas fiscales y de la inflación.
Durigan destacó la necesidad de mantener las reducciones de gasto y ampliar la base de ingresos de manera equilibrada para la población, con el objetivo de lograr un resultado fiscal positivo ya en el próximo año. El enfoque del Gobierno combina la restricción del gasto con los esfuerzos para restablecer las fuentes de ingresos, reforzando el actual marco fiscal, sin importar los resultados electorales.












