El Gobierno federal de Brasil está dispuesto a ampliar la subvención del gasolina en 30 días, posponiendo su caducidad hasta el 9 de septiembre, según dos fuentes del equipo económico. La reducción fiscal, evaluada en 0,44 reales por litro, ya había sido prorrogada el 26 de julio y está diseñada para mitigar la volatilidad de los precios del combustible vinculada a las interrupciones del mercado de petróleo en el Medio Oriente.
El marco legal de la subvención está vinculado a una medida provisional que aún no ha sido revisada por el Congreso Nacional. Sin ratificación del Congreso, la medida –y, por lo tanto, la subvención– caducaría al finalizar el actual período de prórroga. El gobierno se ha apoyado en extensiones de corto plazo sucesivas para mantener la política desde su puesta en marcha inicial como respuesta a las perturbaciones en los precios del petróleo por causas geopolíticas.
La última medida sigue un patrón de medidas temporales de alivio, y la actual prórroga está destinada a colmar el vacío hasta mediados de septiembre. Los analistas señalan el papel del subsidio para estabilizar los precios de los combustibles nacionales, especialmente ya que los mercados mundiales del crudo siguen siendo sensibles a los conflictos regionales. El Gobierno no ha emitido un comunicado oficial sobre la prórroga en el momento de la publicación del informe.












