Brasil no se retirará de las negociaciones comerciales con Estados Unidos, dijo el lunes el vicepresidente Geraldo Alckmin, ya que el gobierno busca avanzar en los debates sobre las barreras arancelarias y no arancelarias.
Alckmin, al hablar en un evento organizado por BTG Pactual en Brasilia, resaltó la importancia de la reunión prevista para el mismo día entre el ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios de Brasil, Márcio Elias Rosa, y el Representante de Comercio de los Estados Unidos, Jamieson Greer. Se espera que la sesión centre en reducir las fricciones comerciales y ampliar el acceso al mercado para los productos y servicios brasileños.
El gobierno también está priorizando la aprobación legislativa de dos proyectos clave esta semana. Uno de los proyectos, conocido como el programa Redata, tiene como objetivo atraer inversiones en centros de datos ofreciendo incentivos fiscales y apoyo normativo. Esta legislación se considera especialmente importante para las empresas tecnológicas estadounidenses que están considerando ampliar sus operaciones en América latina. El segundo proyecto se centra en la regulación del sector de los minerales críticos, una prioridad cada vez mayor en una coyuntura de cambios en las cadenas de suministro globales.
Los comentarios de Alckmin siguen al compromiso anterior de abril, cuando se reunió con la prensa extranjera en el Palacio del Planalto para describir la estrategia comercial de Brasil. El gobierno ha destacado la continuidad en las negociaciones a pesar de las mayores incertidumbres geopolíticas que afectan al comercio mundial.
El impulso hacia la profundización de los lazos comerciales se produce mientras Brasil busca diversificar sus mercados de exportación y mejorar la competitividad industrial. Los analistas señalan que los avances en estas negociaciones podrían allanar el camino para una cooperación económica más amplia, que incluya proyectos tecnológicos e infraestructura.
A principios de este año, la adquisición de la cartera por parte de Cyrela/TRX fue noticia, por un valor de R$ 2 mil millones, lo que refleja el continuo interés de los inversores por los sectores inmobiliario y tecnológico del país.












