El índice de precios al consumo intermedio del mes de Brasil, IPCA-15, bajó un 0,40 % en agosto, dando marcha atrás al aumento del 0,06 % registrado en julio, informó el martes el instituto nacional de estadística IBGE. La tasa interanual disminuyó hasta el 4,24 %, desde el 4,52 % de julio, marcando la primera ocasión en que baja por debajo del límite superior del objetivo del banco central desde abril.
El objetivo de inflación se ha fijado en el 3 % con un margen de tolerancia de más o menos 1,5 puntos porcentuales. Un sondeo de Reuters había pronosticado una disminución mensual del 0,30 % y un aumento de 12 meses del 4,34 %, mientras que el último sondeo de Focus proyectaba una inflación del IPCA para todo el año en el 5,02 %.
La lectura de agosto estuvo impulsada por la caída de los costes de la vivienda, la alimentación y los transportes. Los precios de la vivienda bajaron un 1,41 % después de un aumento del 0,97 % en julio, en gran parte debido a la caída del 6,25 % de los precios de la electricidad residencial tras la incorporación del bono de Itaipú. Los alimentos y bebidas descensaron un 0,57 %, con los precios de alimentos en el hogar bajando un 0,97 %. Las bajas notables en los precios de los productos alimenticios incluyeron los tomates (-27,38 %), las patatas (-25,14 %), las zanahorias (-17,05 %) y el café molido (-2,31 %).
Los costes del transporte bajaron un 1,0% tras subir un 0,11% en julio, con un descenso del 13,30% en los precios de los billetes de avión y un descenso del 1,43% en los combustibles. Los precios del etanol cayeron un 3,63%, los de la gasolina un 1,23% y los del aceite de motor un 0,71%. La inflación de los servicios disminuyó hasta el 0,07% desde el 0,41% de julio, debido principalmente a la caída en los precios de los billetes de avión.
El comité de política monetaria del banco central ha reducido en 0,25 puntos porcentuales la tasa referencial Selic en cada una de sus últimas cuatro reuniones, situándola en el 14,00 % al año. La bandera tarifaria energética de agosto se estableció en amarillo, lo que añade un coste adicional de R$ 1.885 por cada 100 kWh consumidos.
Los analistas observaron que, aunque la sorpresa en la lectura de agosto se concentró en elementos volátiles, la tendencia subyacente sigue siendo favorable. Leonardo Costa, economista de ASA, indicó que los indicadores de inflación subyacente fueron mejores de lo esperado. Pablo Spyer, miembro del consejo de Ancord, advirtió que el resultado es positivo, pero es demasiado pronto para declarar la victoria contra la inflación, ya que la verdadera prueba será saber si la desinflación persiste sin efectos estacionales o temporales.













