La presidenta de la Reserva Federal de Boston, Susan Collins, dijo el jueves que los últimos datos de inflación de Estados Unidos mostraban señales contradictorias, ya que el índice de precios del gasto de consumo personal de julio aumentó un 3,7% interanual —por encima del objetivo del 2% de la Fed— mientras que los componentes subyacentes sugerían que la desinflación podría continuar sin un endurecimiento adicional de la política.
Al intervenir en el simposio económico anual de la Reserva Federal en Jackson Hole (Wyoming), Collins observó que la inflación mensual de los bienes y servicios con precios determinados por el mercado se situaba cerca del objetivo del banco central. Atribuyó parte del fortalecimiento de los datos a una mayor cuota de los honorarios de gestión de carteras ligados a la valoración de las acciones, en lugar de a desequilibrios entre la oferta y la demanda, lo que reforzó su visión de que la inflación podría seguir disminuyendo bajo la actual política monetaria.
El escenario base de Collins sigue siendo que la desinflación gradual seguirá con la tasa de interés a un nivel "moderadamente restrictivo". No obstante, subrayó que la Reserva Federal no dudaría en aumentar los tipos si los datos recibidos no se ajustan al descenso previsto en la inflación. Sus declaraciones precedieron a un posible discurso principal del presidente de la Fed, Kevin Warsh, el viernes, sobre la perspectiva de la inflación.
La investigación del Federal Reserve de Boston, citada por Collins, indicó que podrían surgir presiones disinflacionarias adicionales derivadas de la mejora de la productividad y del menor impacto de los aranceles a las importaciones de la administración de Trump. El banco central también está monitorizando los recientes incrementos en los rendimientos de los bonos, aunque Collins dijo que las medidas basadas en el mercado de la compensación por la inflación no han señalado un cambio en las expectativas hacia precios más elevados.
Al margen del evento, Collins declinó comentar las recientes intervenciones del secretario del Tesoro, Scott Bessent, en el mercado de bonos.












