Bank of America ha aconsejado a sus clientes que compren el dólar de Nueva Zelanda frente al dólar estadounidense, estableciendo una entrada en 0,5957, un objetivo en 0,62 y una pérdida límite en 0,58 para la operación que se lleva a cabo durante el cuarto trimestre de 2026.
La recomendación refleja un cambio más amplio en la postura del dólar de Bank of America en los Estados Unidos, ya que el banco ha añadido posiciones cortas en la divisa estadounidense en medio de una elevada incertidumbre sobre la credibilidad de la política del Tesoro y la Reserva Federal. BofA no prevé que el Tesoro estadounidense abandone sus actuales esfuerzos por contener los costes de endeudamiento, incluidos eventuales intervenciones en el mercado de divisas y la compra de bonos a largo plazo.
El banco espera que las posiciones a corto plazo en dólares estadounidenses frente a las divisas extranjeras de alto beta superen en el corto plazo, especialmente si la Reserva Federal absorbe un aumento de la emisión de títulos. La perspectiva del dólar neozelandés se ve reforzada asimismo por las expectativas de que el Banco de Reserva de Nueva Zelanda aplicará dos subidas de tipos adicionales, lo que reforzará la atractividad de la divisa.
Bank of America también mencionó los riesgos derivados del clima para las cadenas de suministro alimentario mundiales como un segundo factor favorecedor para el dólar de Nueva Zelanda, lo que añade un respaldo fundamental a la recomendación comercial.












