Australia está implementando una supervisión más estricta sobre las empresas de criptomonedas mientras se acerca la fecha límite regulatorio. Las empresas que no cumplan las normas hasta octubre de 1 pueden enfrentarse a sanciones civiles o penales según las leyes vigentes sobre servicios financieros.
Este movimiento refleja un esfuerzo más amplio por formalizar la supervisión del sector criptográfico en el país.













