El Centro Mundial de Diamantes de Amberes (AWDC) ha desestimado informes que sugerían que la joya de diamantes de $2 millones regalada al presidente estadounidense Donald Trump en 2018 calificaba para una exención de aranceles bajo las regulaciones de comercio de la Unión Europea.
En un comunicado emitido el viernes, el AWDC aclaró que la joya, presentada durante una visita oficial, estaba sujeta a los impuestos de importación estándar y no benefició de ninguna disposición comercial especial. La organización enfatizó que todos los importaciones de diamantes en la UE, independientemente de su origen o destinatario, se rigen por el mismo marco de aduanas y aranceles.
La aclaración sigue la especulación de los medios que vinculó la importación de la joya a una posible exención bajo el Esquema General de Preferencias de la UE (GSP), que concede acceso sin aranceles a ciertos bienes de países en desarrollo. El AWDC reiteró que el GSP no se aplica a los diamantes ni a la joyería de alta valoración, ya que estos artículos se clasifican bajo los códigos de aranceles de la UE que imponen los impuestos de importación estándar.
La asociación del comercio de diamantes también destacó que el proceso de importación de la joya se llevó a cabo en plena conformidad con las regulaciones aduaneras belgas y de la UE. No se otorgó ningún trato especial ni exenciones, dijo, agregando que las afirmaciones carecían de base factual.
La controversia surgió en el contexto de una mayor escrutinio de las relaciones comerciales EU-EE. UU., aunque el AWDC no abordó las posibles implicaciones geopolíticas. El comunicado de la organización constituye una réplica definitiva a la supuesta vinculación entre la joya y las exenciones de aranceles.













