VP Bank informó de un beneficio neto semestral de 2026 de 32,4 millones de francos suizos, un 12,7% más que en el mismo periodo del año anterior, ya que la disciplina de los costes y el crecimiento de las comisiones compensaron un entorno de tipos de interés difícil.
El beneficio operativo del banco cayó un 2,2% en comparación con los 171,6 millones de francos anteriores, lo que refleja la constante presión sobre los ingresos netos por intereses en un contexto de bajas tasas de interés. Los ingresos por comisiones y servicios aumentaron, compensando por completo la caída del 3,6% de los ingresos por intereses, hasta los 73,2 millones de francos. Los ingresos por dividendos provenientes de inversiones financieras también apoyaron los resultados, mientras que los ingresos comerciales y otros disminuyeron.
Los costes continúan disminuyendo, con un total de gastos que baja un 5,3 % hasta 135,2 millones de francos. Los gastos de personal, administrativos y de depreciación disminuyeron todos ellos, lo que redujo la relación coste-ingresos al 78,8 % desde el 81,5 % del año anterior. La ratio de capital CET1 del banco se ha reforzado hasta el 26,0 %, mientras que su ratio de cobertura de liquidez se situó en el 157,6 %, muy por encima de los requisitos reguladores.
Los patrimonios activos gestionados aumentaron un 6,4% desde el final de 2025, hasta situarse en 57,1 mil millones de francos, impulsados por los beneficios del mercado y por el ingreso neto de nuevos fondos, de 1,4 mil millones de francos, lo que se traduce en una tasa de crecimiento anualizada del 5,2%. Esta llegada de fondos fue más lenta que los 2,1 mil millones de francos registrados en el primer semestre de 2025, cuando los activos ascendieron a 51,9 mil millones de francos a mediados de año. Los activos totales crecieron un 7,3%, hasta situarse en 11,5 mil millones de francos, con una relación deuda-depositos del 61,3%.
El director ejecutivo del grupo, Urs Monstein, ha destacado la mejora de la estructura de resultados pese a un entorno difícil relacionado con las tasas y las divisas. El banco espera que el negocio en el segundo semestre se ralentice por motivos estacionales y ha advertido de la presión continua derivada de los riesgos geopolíticos, las bajas tasas y los efectos cambiarios. Ha reiterado sus planes de mantener la disciplina en cuanto a los costes y sacar provecho de su sólida posición de capital.












