Las ventas minoristas de Estados Unidos disminuyeron por primera vez en nueve meses, lo que marca un cambio notable en los patrones de gasto de los consumidores después de un período prolongado de crecimiento.
La disminución rompe una racha de nueve meses de cifras de ventas minoristas positivas o estancadas a lo largo del país. Los participantes del mercado vigilan de cerca los datos de ventas minoristas como un indicador clave de la demanda de los consumidores y la salud económica general.


