El Gobierno del Reino Unido propone asignar al Banco de Inglaterra un nuevo objetivo formal centrado en las stablecoins. La estabilidad financiera seguiría siendo la principal responsabilidad del banco central bajo este plan.
De acuerdo con la propuesta, el Banco de Inglaterra estaría obligado a presentar informes anuales al Parlamento sobre los avances en el nuevo objetivo de moneda estable.












