UBS estima que la implementación de la propuesta de la Comisión de Asuntos Económicos del Consejo de Estados de Suiza (WAK-S) exigiría un ingreso adicional de 13.000 millones de dólares en capital de nivel 1, principalmente en instrumentos de nivel 1 adicional (AT1).
La propuesta, que establece que las subsidiarias extranjeras de UBS deben contar con un 50 % de capital propio de primer nivel (CET1) y un 50 % de garantía AT1, contrasta con la sugerencia anterior del Consejo Federal, que consistía en la cobertura completa del CET1, lo que UBS había estimado en un aumento de capital adicional de 20.000 millones de dólares. Según las normas actuales, UBS debe tener un 45 % de capital CET1 y un 15 % de garantía AT1.
Además, el banco señaló que ya debe cumplir con los requisitos de capital de nivel 1 adicionales por 30.000 millones de dólares derivados de la adquisición de Credit Suisse, incluido un capital CET1 de 15.000 millones de dólares. Por otra parte, se espera que los cambios regulatorios anunciados a principios de este año reduzcan las necesidades de capital CET1 consolidado en 4.000 millones de dólares.
En un comunicado, UBS reconoció los esfuerzos de la comisión WAK-S, pero destacó que la propuesta aumentaría significativamente los costes de financiación para el sector financiero de Suiza y para la economía en general. Esto se produce en un momento en que los principales centros financieros internacionales están racionalizando y estrechando los marcos regulatorios, lo que podría ampliar la desventaja competitiva de Suiza.
El director ejecutivo de UBS, Sergio Ermotti, en un mensaje en LinkedIn, elogió el trabajo de la Comisión en la exploración de alternativas a las propuestas más estrictas del Consejo Federal. También resaltó el plan WAK-S para mejorar la alineación de los instrumentos AT1 suizos con las prácticas globales, lo que potenciará su capacidad de asimilar pérdidas en fases iniciales de crisis. Ermotti y el presidente Colm Kelleher han transmitido sentimientos similares a los empleados a nivel interno.
Se espera que el debate público se intensifique en los próximos meses, ya que UBS se compromete a seguir participando de forma constructiva en el proceso regulatorio.












