Los legisladores suizos están sesgando hacia un compromiso sobre los instrumentos de capital de nivel adicional 1 (AT1), lo que podría reducir el costo para UBS de cumplir con los 20.000 millones de dólares de requerimientos de capital propuestos por el gobierno. El Comité de Asuntos Económicos y Tributación del Senado se reúne el lunes para analizar las reformas dirigidas a los bonos de nivel adicional 1, que funcionan como deuda convertible condicional diseñada para absorber las pérdidas antes de que el capital de un banco quede por debajo de los límites reguladores.
El debate se centra en si los instrumentos AT1 se pueden activar antes en una crisis para estabilizar un banco en dificultades, en lugar de solo durante la resolución. Un estudio encargado por UBS y publicado en junio, coautorizado por los profesores de la Universidad de Basilea Yvan Lengwiler y Corinne Zellweger-Gutknecht, propuso un mecanismo en dos fases: una fase inicial que suspende los pagos de cupones y dividendos si los ratios de capital caen por debajo de los requisitos, seguida de una conversión voluntaria de bonos AT1 a capital si las condiciones empeoran. El documento se presentó a la comisión antes de una votación prevista originalmente para este mes, pero ahora aplazada al 31 de agosto.
UBS no ha especificado públicamente su resultado preferido, pero ha señalado un amplio apoyo para reforzar los instrumentos de AT1, siempre que estén alineados con las normas internacionales. El banco representa alrededor del 7% del mercado europeo de AT1, que alcanza los 286.000 millones de dólares, y tiene un interés tangible en la formulación de normas que equilibren la absorción de pérdidas con la eficiencia de los costes. La propuesta original del gobierno, que exigia un respaldo de capital completo para filiales extranjeras, ha suscitado críticas entre los ejecutivos de UBS, que argumentan que éste les situaría en una desventaja competitiva.
La quiebra de Credit Suisse en 2023 puso en evidencia las deficiencias en el papel de los fondos AT1, puesto que 17.000 millones de dólares de los bonos AT1 del banco se escribieron a pérdidas solo después de su rescate por parte de UBS, lo que provocó oposiciones legales y amplió los diferenciales de los bonos AT1 suizos. La ministra de Finanzas, Karin Keller-Sutter, ha indicado que el gobierno esperará a que se alcance un consenso global antes de apoyar las reformas interiores, lo que ha dejado inconclusa la integración de las normas AT1 suizas con los marcos internacionales.
El presidente del comité, Erich Ettlin, hizo hincapié en la necesidad de instrumentos AT1 aceptados a nivel internacional, advirtiendo de que, sin una alineación mundial, dicha deuda sería ineffectiva. Es poco probable que se concluya el proceso político antes de 2025 debido a la complejidad de las propuestas y el limitado ámbito para un mayor revisión parlamentaria. Entre las soluciones alternativas que se están considerando figura el hecho de reducir el porcentaje de requisitos de capital que UBS debe cubrir con capital propio, aunque el comité podría rechazar por completo las reformas del AT1.












