El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, advirtió en una carta de que la excesiva volatilidad del yen japonés podría activar el cierre de posiciones forzosas, lo que desestabilizaría los mercados financieros mundiales y aumentaría los costos de endeudamiento para las familias y las empresas estadounidenses.
La advertencia, lanzada en respuesta a la senadora demócrata Elizabeth Warren, siguió a una rara intervención conjunta de divisas por parte de Estados Unidos y Japón a finales de julio. La operación consistió en intercambiar activos en divisas extranjeras pertenecientes al Fondo de Estabilización del Cambio de la Tesorería (ESF, por sus siglas en inglés) por yenes para contrarrestar una fuerte depreciación del yen y los bonos del gobierno japonés.
El yen cayó brevemente debajo de 160 yenes por dólar el viernes, un nivel que se supervisa de cerca como potencial detonante de una mayor intervención del banco central. La moneda había repuntado anteriormente desde un mínimo de 40 años, de 164 yenes por dólar, tras la operación conjunta, llegando a 155,20 antes de volver a relajarse hacia la marca de 160.
La carta de Bessent subrayó la necesidad de prevenir las condiciones desordenadas del mercado, citando el anterior uso del FSE por parte del Departamento del Tesoro en 2023 para estabilizar el peso argentino en medio de una acuciada escasez de liquidez. Afirmó que se tomaron medidas proactivas para evitar una mayor inestabilidad financiera regional.
La renovada presión sobre el yen coincidió con las declaraciones del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, que reforzaron las expectativas de posibles aumentos de tipos de interés a corto plazo en EE. UU. En contraste con las expectativas del mercado de posibles subidas de tipos a corto plazo por parte del Banco de Japón, lo que contribuyó a la nueva debilidad de la divisa.
La respuesta de Bessent subrayó el compromiso del Tesoro de gestionar la volatilidad del tipo de cambio mediante intervenciones coordinadas cuando sea necesario, a la vez que alertaba sobre los riesgos más amplios que plantean las condiciones desordenadas del mercado.












