Los mercados de renta variable de EE. UU. abrieron con pérdidas este miércoles después de que los datos sobre la inflación de consumo superaran las previsiones, lo que aumenta la probabilidad de un incremento de las tasas de la Reserva Federal a lo largo del año.
El Dow Jones Industrial Average cayó 29,7 puntos, o un 0,06%, hasta 53.547,68 en el timbre de apertura, mientras que el S&P 500 descendió 10,4 puntos, o un 0,14%, hasta 7.666,88. El Nasdaq Composite se desplomó 51,7 puntos, o un 0,20%, hasta 26.099,576.
El índice de precios al consumo aumentó un 0,3% interanual en agosto, superando el aumento del 0,2% previsto por los economistas. La medición nuclear, que excluye los productos alimenticios y la energía, también aumentó un 0,3%, coincidiendo con las expectativas, pero manteniéndose por encima del objetivo del 2% de la Fed. Los datos reforzaron las expectativas de los mercados sobre un posible aumento de la tasa de un cuarto de punto por parte del banco central en los próximos meses.
La atención de los inversores se mantenía en Nvidia, el líder en chips de inteligencia artificial, ya que el informe de resultados trimestrales de la empresa está programado para lanzarse después del cierre del mercado. Los analistas esperan un fuerte crecimiento de los ingresos impulsado por la demanda de chips de computación de alto rendimiento utilizados en aplicaciones de inteligencia artificial. Los resultados de Nvidia se consideran en gran medida un indicador para el sector tecnológico en general y para el ciclo de inversión en la IA.
Los traders también monitoreaban los comentarios de los funcionarios de la Reserva Federal, con varios legisladores destacando la necesidad de precaución ante las persistentes presiones inflacionarias. El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años se incrementó ligeramente tras los datos de la inflación, lo que refleja expectativas reducidas de una relajación monetaria a corto plazo.
La reacción del mercado subrayó la sensibilidad de las acciones ante las tendencias inflacionarias y las señales de política de la Fed, con las acciones tecnológicas a la cabeza de las caídas mientras los inversores reevaluaban el riesgo en sectores de alto crecimiento.












