El Departamento de Justicia de los Estados Unidos anunció el desmantelamiento de una operación de piratas informáticos vinculados a China que había comprometido múltiples organismos federales, entre ellos el Departamento de Justicia, la NASA, la Reserva Federal y el Senado de los Estados Unidos.
Las autoridades federales confiscaron dominios asociados a dos plataformas de hacking –QScan y QTRouter– utilizadas en la campaña de ciberespionaje. La operación, descrita como un esfuerzo coordinado, se focalizó en sistemas sensibles del Gobierno, aunque el alcance de los datos accesados sigue sin estar revelado. El anuncio se produce tras una campaña más amplia de EE. UU. contra las amenazas cibernéticas patrocinadas por los estados, en la que los funcionarios subrayan la interrupción de la infraestructura que facilita las actividades de espionaje.
China ha negado en repetidas ocasiones su participación en operaciones cibernéticas con apoyo de los Estados, una postura que reiteró en respuesta a las alegaciones. El desmantelamiento refleja las tensiones constantes entre Washington y Beijing en relación con la seguridad digital y el espionaje, tras incidentes anteriores que también incluían acusaciones similares sobre actividades cibernéticas vinculadas al Estado chino.
La Reserva Federal, la NASA y el Departamento de Justicia fueron algunas de las agencias identificadas como afectadas, aunque no se ofrecieron detalles operativos sobre el impacto en sus sistemas. La confiscación de los dominios QScan y QTRouter supone un paso importante en el desmantelamiento de las herramientas utilizadas para infiltrar las redes gubernamentales.












