Estados Unidos ha empezado a devolver al personal a varias embajadas en el Medio Oriente que fueron evacuadas previamente debido al escalamiento de la tensión con Irán, según fuentes cercanas al asunto.
Las misiones diplomáticas en los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Catar y el Líbano operarán inicialmente a un máximo del 85 % de sus niveles de dotación autorizados, mientras que las de Irak, Kuwait y Bahrein se limitarán al 75 %. Se prevé que las embajadas en Israel, Jordania y Omán volverán a su capacidad plena en el plazo previsto.
El reesfuerzo por fases refleja una evaluación de Estados Unidos de que el riesgo inmediato de una mayor escalada con Irán se ha reducido, aunque el Departamento de Estado advirtió de que las decisiones sobre el personal siguen estando supeditadas a las condiciones de seguridad en evolución. También se permite que los familiares vuelvan a la misión diplomática en Riad, Arabia Saudí.
Washington autorizó por primera vez la partida voluntaria del personal no esencial y sus familias de Israel en febrero, en medio de un aumento de la tensión en la región. Desde entonces, el Departamento de Estado ha revisado las evaluaciones de seguridad a nivel mundial y ha ajustado los niveles de personal en consecuencia, dándole prioridad a la seguridad de los empleados y sus dependientes, al mismo tiempo que mantiene las operaciones de política exterior.
Dos personas con conocimiento directo del asunto confirmaron los desarrollos a Reuters, mientras que The New York Times informó anteriormente sobre el regreso utilizando un documento interno. El Departamento de Estado se negó a hacer comentarios más allá del proceso estándar de revisión de políticas.
Esta medida sigue a un período de reducción de la presencia diplomática en diversas misiones regionales, incluida Bagdad, donde los niveles de personal habían sido considerablemente reducidos. La progresiva restauración del personal refleja un cambio cauteloso pero deliberado en la postura operativa de Washington en la región.












