El Banco de Tailandia mantuvo su tasa de interés de referencia en un 1,00% el miércoles, desafiando las previsiones de dos economistas que habían proyectado un aumento de 25 puntos básicos.
La decisión, anunciada el 26 de agosto de 2026, se produjo tras una contracción del 0,2% intertrimestral del producto interno bruto tailandés durante el segundo trimestre. El crecimiento anual se desaceleró hasta el 1,9% desde el 2,8% de los tres meses anteriores, según los datos citados en la evaluación del banco central.
El resultado de la política estuvo alineado con el consenso de 30 de los 32 economistas consultados por LSEG, que habían previsto que no habría cambios en los costes de endeudamiento. Las dos predicciones disidentes habían proyectado un ajuste moderado para apoyar el impulso económico en medio de condiciones de demanda agravadas.
El banco central de Tailandia está enfrentando cada vez más presión para potenciar el crecimiento ya que la demanda externa se ha debilitado y el consumo doméstico sigue siendo bajo. La decisión de mantener estables las tasas refleja una postura precautoria, equilibrando las preocupaciones sobre la inflación con la necesidad de mantener la recuperación económica.













