El banco de inversión global Citi espera que el yen japonés se fortalezca a medio y largo plazo, a medida que se aceleran las entradas de capital en Japón, lo que revierte las tendencias de depreciación recientes.
Las perspectivas del banco se basan en los datos de balanza de pagos de Japón, que registraron su mejora más importante en la oferta y la demanda del yen desde 2019 durante el segundo trimestre de 2026. Citi señala que las compras neta del yen se han mantenido desde finales de 2025, impulsadas principalmente por el aumento de la inversión extranjera en acciones japonesas. Sin embargo, las salidas de las carteras de Japón siguen siendo moderadas, lo que contribuye a la mejora de la demanda subyacente de la moneda.
La reciente resistencia del yen viene después de un retroceso en las compras en el primer trimestre, atribuido a los ajustes de posiciones al final del ejercicio fiscal. El segundo trimestre marcó un repunte, con el saldo de pagos de Japón que refleja el mayor ajuste en los flujos monetarios en siete años.
Citi prevé que el tipo de cambio USD/JPY cotice entre 155 y 160 yenes hasta finales de 2026. El banco atribuye al par una presión alcista a corto plazo, debido al apalancamiento en yenes por parte de los inversores extranjeros en respuesta a las ganancias en los mercados de valores japoneses, así como a las coberturas de compra de dólares a largo plazo realizadas por pequeñas y medianas empresas japonesas.
La mejora de la dinámica del flujo de capital sugiere un cambio estructural en la demanda de divisas de Japón, lo que potencialmente podría marcar un cambio de la trayectoria de depreciación del yen de los últimos años a un período de apreciación.












