El mercado de valores suizo está listo para ampliar las pérdidas hasta el cierre del viernes, con los 20 componentes del SMI cotizando a la baja en la actividad previa del mercado.
El sentimiento sigue siendo frágil, ya que los inversores analizan las implicaciones de la expansión de la emisión del Tesoro estadounidense y del aumento de los niveles de deuda federal. El anuncio del secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, sobre el aumento de las compras de bonos contribuyó a la preocupación del mercado, ya que los analistas advirtieron de que los desequilibrios fiscales persistentes podrían erosionar la confianza en los fundamentos a largo plazo. El estratega de Deutsche Bank, Steven Zeng, señaló que, históricamente, los mercados han reaccionado negativamente cuando se perciben niveles de deuda insostenibles, especialmente en entornos de endeudamiento récord.
El jueves, el SMI logró revertir las pérdidas anteriores y cerró con una caída del 0,13% a los 14.368,16 puntos. La resistencia del índice al final de la sesión contrastó con las tendencias más amplias antes del comienzo de la sesión, en las que todos los principales componentes, incluidos Georg Fischer y Komax, se indicaron a la baja. Las excepciones fueron Siegfried, que subió un 3,3% tras sus resultados semestrales, y Georg Fischer y Komax, que se indicaron con un aumento del 1,3% cada uno.
El contexto europeo en general sigue siendo cauteloso, y los inversores seguirán supervisando los desarrollos de la política fiscal de Estados Unidos y los posibles efectos propagados sobre la apetencia al riesgo a nivel mundial.












