El martes, seis estados miembros de la Unión Europea solicitaron reducciones sustanciales en el presupuesto a largo plazo propuesto para el periodo 2028-2034, alegando preocupaciones en torno a la viabilidad.
Alemania, Dinamarca, Países Bajos, Austria, Finlandia y Suecia emitieron una declaración conjunta en la que exigían reducciones de varios cientos de miles de millones de euros en el borrador del presupuesto de la Comisión Europea. Esta propuesta, que totaliza casi 2 billones de euros (2,33 billones de dólares), abarcaría el plan de gasto de siete años de la UE, conocido como Marco financiero multianual.
Los seis países, todos contribuyentes netos al presupuesto de la UE, defendían una reducción «equilibrada» en todos los ámbitos de gasto. Su demanda surge a raíz de una propuesta alemana de junio que apuntaba específicamente a un recorte de cerca de 400.000 millones de euros, asegurando que los planes actuales eran fiscalmente insostenibles.
La declaración conjunta fue acordada durante una reunión de los líderes en Berlín. El Presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, ha hecho que el logro de un acuerdo presupuestario para finales de 2026 sea una prioridad, manteniendo contactos con las capitales de los Estados miembros para fomentar el consenso
En virtud de las normas de la UE, el presupuesto requiere la aprobación unánime de todos los 27 estados miembros, lo que hace las negociaciones particularmente complejas. Las reducciones propuestas reflejan restricciones presupuestarias más amplias a las que se enfrentan los gobiernos nacionales en medio de las contradictorias prioridades de gasto interno y de la incertidumbre económica.












