Los precios de la plata han retrocedido drásticamente desde el máximo de enero, que superó los 121 dólares la onza, y han caído un 55 % hasta 54,77 dólares a mediados de julio, después de un repunte del 20 % en agosto. El retroceso siguió a un aumento del 148 % en 2025, lo que ha llevado a los inversores a cuestionarse si el descenso marca el fin de la tendencia descendente o simplemente una fase correctiva.
Según el análisis técnico, el mercado bajista del primer semestre podría haber concluido en el mínimo de julio. La estructura de la gráfica de cuatro horas del descenso desde casi 122 dólares hasta 54,77 dólares se interpreta como una corrección doble en forma de zigzag W-X-Y, en la que cada onda comprende zigzags simples (a)-(b)-(c). Dentro de la onda final Y, las ondas motivadoras muestran un esquema impulsivo de cinco ondas etiquetadas 1-2-3-4-5, mientras que la onda 3 de (c) de Y se subdivide adicionalmente en subondas i-ii-iii-iv-v.
El análisis indica que el declive observado entre enero y julio ha concluido si la plata permanece por encima de 54,77 dólares. En este escenario, se considera probable que la cotización aumente hacia nuevos máximos históricos en los próximos meses, siempre que el metal se mantenga por encima del mínimo del medio del año. Esta proyección contrasta con el comportamiento registrado en el primer semestre, cuando la plata y el oro disminuyeron a pesar de las tensiones geopolíticas y la elevada inflación.












