La producción de petróleo y coque de Rusia cayó un 19,3% en julio en comparación con el mismo mes del año anterior, marcando un sexto descenso mensual consecutivo debido a los ataques de drones ucranianos en refinerías que perturbaron la producción, indican los datos de Rosstat.
La caída interanual fue menor que la del 21,7% registrada en junio, lo que indica una modesta mejora en el ritmo de contracción. En términos intermensuales, la producción aumentó un 5,6% de junio a julio.
En los primeros siete meses del año, la producción disminuyó un 9,2% en comparación con el mismo período de enero a julio de 2025, lo que refleja la presión persistente que soporta el sector. Rosstat no proporcionó volúmenes absolutos de producción en su informe.
El descenso se produce tras los repetidos ataques con drones ucranianos contra refinerías petrolíferas rusas, que han reducido la capacidad de procesamiento y limitado la producción de combustible desde principios de 2025. Los últimos datos destacan el impacto continuo del conflicto en el sector energético de Rusia, a pesar de los esfuerzos para mantener las operaciones en medio de los continuos daños a la infraestructura.












