El presidente de Rusia, Vladimir Putin, firmó el lunes un decreto por el que el Estado obtiene temporariamente la autoridad para tomar el control de instalaciones de infraestructura crítica que se consideran insuficientemente protegidas contra los ataques de drones.
La orden presidencial autoriza a las autoridades a asumir la gestión temporal de los activos físicos y financieros, así como de los derechos de propiedad formal, cuando los operadores no aseguran la infraestructura o retrasan las reparaciones tras huelgas. Entre los sectores cubiertos se incluyen los de combustible, energía, industria, comunicaciones, transporte, logística y otros activos considerados esenciales para la seguridad nacional y la estabilidad económica.
Este movimiento se produce después de que intensificaran los ataques con drones ucranianos dirigidos contra refinerías de petróleo, almacenes minoristas y instalaciones de almacenamiento comerciales. El mayor retailer online de Rusia, Wildberries, ha reportado ataques a al menos dos docenas de almacenes desde el 18 de julio, lo que ha supuesto importantes pérdidas de capacidad de almacenamiento. Ozon, la segunda plataforma de comercio electrónico del país, indicó que cuatro de sus centros logísticos en el sur de Rusia sufrieron ataques el lunes.
Putin ordenó la pasada semana al Gobierno que lanzara un programa para reconstituir los almacenes comerciales dañados o destruidos en las últimas semanas. El decreto no constituye nacionalización, según el Primer Viceprime Ministro, Denis Manturov, quien afirmó que permite la participación del Estado en la gestión de las empresas para abordar cuestiones específicas de seguridad.
Este anuncio se produce mientras Moscú se enfrenta a persistentes incursiones de drones, y las autoridades citan vulnerabilidades en la infraestructura crítica a pesar de los esfuerzos permanentes de reparación.











