Polestar Automotive Holding está a punto de anunciar sus resultados ya que las restricciones reguladoras en Estados Unidos amenazan su presencia en el mayor mercado del automóvil del mundo. El fabricante sueco de vehículos eléctricos se enfrenta a una especie de prohibición bajo la Norma de Vehículos Conectados de Estados Unidos, que ha bloqueado efectivamente sus vehículos en los mostradores de los Estados Unidos.
El rendimiento financiero de la compañía sigue bajo presión, con los analistas estimando una pérdida trimestral de 1,81 dólares por acción sobre ingresos de 878,1 millones de dólares. Estas cifras se comparan con una pérdida de 3,09 dólares por acción y unos ingresos de 633 millones de dólares en el trimestre anterior, lo que supondría un ajuste del 41% de las pérdidas y un aumento secuencial del 39% en las ventas. Los ingresos del primer trimestre quedaron por debajo de las expectativas en un 19%.
Wall Street mantiene una postura cautelativa con respecto a Polestar, con una calificación de venta por consenso y un objetivo de precio de 17,50 dólares, lo que implica un potencial de un 40% desde el nivel de cotización actual. Las estimaciones de ganancias por acción han decrecido casi un 30% durante los últimos dos meses, aunque se han estabilizado en los últimos días. La valoración de mercado de la empresa se sitúa en 1,8 mil millones de dólares, con las acciones cotizando cerca de 12,54 dólares, lo que supone una disminución del 4,27% en las últimas sesiones y una marcada baja desde un máximo de 52 semanas de 42,60 dólares.
La margen de beneficio bruto de Polestar sigue siendo negativa, con un -1,11%, a pesar del crecimiento del 50% de los ingresos anuales durante el último año. Las ventas al por menor de la compañía alcanzaron un récord de 30.423 vehículos en el primer semestre de 2026, con 17.296 entregas en el segundo trimestre. Se programó el lanzamiento de una nueva variante del SUV Polestar 4 el 2 de septiembre, como parte de la mayor ofensiva de modelos de la empresa hasta la fecha.
Los retos regulatorios y legales continúan afectando las perspectivas de Polestar en los Estados Unidos. Un concesionario de Nueva Jersey ha presentado una demanda de 25 millones de dólares contra la empresa por su salida del mercado, lo que suma a las presiones operativas y financieras con las que se enfrenta el fabricante de automóviles.












