Pakistán ha solicitado formalmente una línea de crédito bilateral de 10.000 millones de dólares a los Estados Unidos para reforzar sus reservas internacionales y estabilizar su moneda, dijeron este martes funcionarios de gobierno. La instalación propuesta, conocida como Sistema de apoyo a la estabilización del tipo de cambio bilateral, estará estructurada para un plazo de hasta cinco años y tiene como objetivo aliviar las presiones financieras inmediatas después de un periodo de grave tensión económica.
La solicitud se transmitió al secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, el mes pasado, según Khurram Schehzad, asesor del ministro de Finanzas de Pakistán. Schehzad describió las discusiones con Washington como constructivas, y añadió que la facilidad serviría como señal de confianza, apoyando el acceso al mercado y atrayendo capital privado. Esta medida se produce justo cuando la economía de Pakistán se enfrentaba a mayores riesgos de incumplimiento en 2023, lo que subrayó la urgencia de obtener apoyo de liquidez externa.
El impulso diplomático se alinea con la mejora de las relaciones entre Estados Unidos y Pakistán durante el segundo mandato del presidente Donald Trump, con Islamabad como mediador clave en el conflicto entre Estados Unidos e Irán. El primer ministro Shehbaz Sharif y el jefe del Ejército, Asim Munir, han desempeñado un papel central en estos esfuerzos de diplomacia regional, que se dice que han reforzado los lazos con Washington. La línea de crédito propuesta complementaría los esfuerzos más amplios de Pakistán para estabilizar su posición financiera en medio de los mercados mundiales volátiles.













