Los precios del petróleo fluctuaron inusualmente tras el cierre de la línea de transporte East-West del reino saudí y los ataques de la milicia hutí, incluso mientras un aumento inesperado de las existencias de crudo en Estados Unidos empujaba los precios a niveles más bajos.
La reacción inicial del mercado siguió el patrón habitual frente a una interrupción del suministro en Oriente Medio: los precios subieron tras las noticias sobre la huelga y el cierre del conducto, lo que generaba preocupaciones sobre la producción de uno de los mayores exportadores del mundo. El conducto East-West es una arteria crucial para el crudo saudí, y su cierre amenazaba con eliminar un volumen significativo de la oferta mundial.
Sin embargo, ese alza desapareció en gran medida cuando los datos de inventario de última hora mostraron que las reservas de petróleo crudo en Estados Unidos aumentaron de manera inesperada, socavando la ventaja geopolítica anterior. Reuters informó que el petróleo descendió a pesar de las preocupaciones sobre el suministro saudí, lo que pone de relieve lo rápido que puede desplazarse el foco del mercado entre los riesgos de interrupciones físicas y los inconvenientes de la demanda.
El episodio subraya la fragilidad del precio en las regiones volátiles. En un solo día, los titulares pasaron de los temores de restricción de la oferta a la evidencia de exceso de inventario, lo que produjo una sesión volátil en el crudo de referencia.
Las tensiones geopolíticas en torno del Estrecho de Ormuz siguen siendo un factor de riesgo persistente para el suministro global. Cualquier escalada que implique este Estrecho, a través del cual pasa una gran parte del petróleo marítimo, continúa añadiendo un coste de riesgo al precio que puede incrementarse de forma repentina a medida que los datos de inventario y otros factores fundamentales entran en juego.













