Los precios del petróleo cayeron aproximadamente un 1 % el viernes, ya que los mercados sopesaban las perspectivas de un alto entre Estados Unidos e Irán frente a las crecientes preocupaciones de que los ataques de los hutíes a Arabia Saudita pudieran interrumpir las rutas de suministro en Oriente Medio.
Los futuros del crudo Brent bajaron 1,14 dólares, o un 1,1%, hasta 105,46 dólares el barril a las 10:03 horas EDT, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cedió 1,05 dólares, también un 1,1%, hasta 93,56 dólares. Los movimientos siguieron un fuerte repunte el jueves, cuando ambos contratos aumentaron hasta un 5%, con el Brent estableciendo un nuevo máximo del 3,4% y el WTI subiendo un 2,7%. Durante la semana, el Brent subió aproximadamente un 2%, mientras que el WTI cayó aproximadamente un 7%.
Los negociadores estadounidenses e iraníes en Nueva York están explorando un camino escalonado para salir del conflicto que permitiría a Teherán reabrir el Estrecho de Ormuz y a Washington levantar su bloqueo económico, según han dicho fuentes cercanas a las conversaciones. Antes del inicio de la guerra, el 28 de febrero, cerca de un quinto del petróleo y el gas del mundo pasaban por el estrecho, según el material de la fuente consultada.
Las exportaciones de crudo a través del Estrecho de Ormuz llegaron a 33,7 millones de barriles en la semana que comenzó el 20 de septiembre, según los datos preliminares de rastreo de buques de Kpler, aproximadamente coincidentes con los niveles de la semana anterior. El tráfico incluyó 19 petroleros, 17 de ellos muy grandes, capaces de transportar 2 millones de barriles cada uno, la mayoría cargados con crudo saudí, seguido de los suministros de Irak.
Mientras tanto, la actividad militar reciente en los alrededores de Arabia Saudí mantiene en pie las preocupaciones sobre el suministro. Riad afirmó que ha interceptado seis misiles balísticos lanzados por los hutíes yemenitas, que reciben asistencia de Irán, que tenían como objetivo la provincia meridional de Taif y la zona de Yanbu, en el Mar Rojo. Arabia Saudí ha incrementado los flujos de crudo a través de su Oleoducto Oriente-Occidente hacia Yanbu, pero todavía no se han reanudado los cargamentos en cisternas, según fuentes del sector y imágenes satelitales.
“Las esperanzas diplomáticas están esencialmente ayudando a que los precios del petróleo resistan los últimos ataques militares en el Medio Oriente, con un comercio del crudo moderadamente más débil a pesar de los ataques”, dijo Tim Waterer, analista principal de KCM Trade.
En un hecho por separado, el debate sobre una posible prohibición estadounidense de las exportaciones de diésel amplió la brecha entre el crudo nacional y el referente Brent global. El premium del Brent sobre el WTI alcanzó su nivel más alto desde mayo por tercer día consecutivo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, además, le dijo al presidente chino, Xi Jinping, que el apoyo de Pekín al Irán es inaceptable, según el embajador de Estados Unidos en China, David Perdue. Cualquier acuerdo que reduzca las tensiones comerciales entre EE. UU. y China podría impulsar el crecimiento económico y la demanda de energía.
En el frente ruso-ucraniano, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, dijo que los Estados Unidos propusieron que los Emiratos Árabes Unidos fueran el anfitrión de una reunión trilateral entre Kiev y Moscú para tratar de poner fin a la guerra. Un ataque con drones dañó la refinería de petróleo de Novoshakhtinsk, en Rusia, lo que obligó a suspender temporalmente las operaciones, según el gobernador regional, Yuri Slyusar. Intensos ataques con drones a refinerías rusas siguieron a las conversaciones mediadas por la ONU sobre un posible alto el fuego relacionado con la energía.
El presidente ruso Masoud Pezeshkian dijo a Fox News que la decisión de poner fin a la guerra recae en Washington. El conflicto, que cumple ahora siete meses, ha interrumpido el comercio mundial de petróleo y ha generado temores sobre el suministro energético.











