Los precios del petróleo cayeron mientras que las reservas de crudo en Estados Unidos registraron un aumento inesperado, lo que atrajo la atención del mercado hacia este desarrollo.
Este movimiento se produce en un contexto de continuas preocupaciones por la oferta saudí y se considera que afecta directamente a los índices de referencia energética a nivel mundial, las presiones inflacionistas y las acciones del sector energético vigiladas por los departamentos europeos.












