El lunes, los precios del petróleo y el oro subieron ante el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y Ucrania, lo que impulsó la demanda de activos refugio y generó preocupaciones sobre el suministro.
Los futuros del Brent subieron un 0,8 % hasta alcanzar los 82,15 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) de EE.UU. avanzó un 0,7 % hasta los 78,45 dólares. Estos avances se produjeron en un contexto de informes sobre intensificación de bombardeos en Oriente Medio y continuas interrupciones en las rutas de navegación del mar Negro, que han aumentado los riesgos para las cadenas globales de suministro energético.
Los futuros del oro para entrega en agosto se revalorizaron un 0,5 %, hasta situarse en 2.350 dólares por onza, prolongando una reciente tendencia alcista impulsada por la cautela de los inversores. El metal precioso ha recibido apoyo de las compras de los bancos centrales y de la persistente inestabilidad geopolítica, que suele incrementar la demanda de activos sin rendimiento.
Los participantes del mercado también están posicionándose de cara a la publicación del índice de precios al consumo (IPC) de EE.UU., prevista para el miércoles, que ofrecerá nuevas pistas sobre las tendencias inflacionistas y posibles ajustes en la política de la Reserva Federal. Los economistas prevén que el IPC muestre un ligero aumento mensual, aunque se espera que la inflación subyacente se modere ligeramente.
Los analistas señalaron que, si bien los riesgos geopolíticos siguen siendo un factor clave, los datos de inflación podrían determinar los movimientos de precios a corto plazo. "El mercado está equilibrando los riesgos geopolíticos inmediatos con las expectativas sobre la política de la Fed", declaró un estratega de materias primas de un gran banco. "Si el IPC supera las previsiones, el petróleo y el oro podrían registrar nuevos avances."
Los inversores seguirán muy de cerca el informe del IPC en busca de señales sobre si la Fed podría retrasar o acelerar los recortes de tipos de interés, lo que tendría implicaciones más amplias tanto para las materias primas como para los activos de riesgo.


