La economía continental de Noruega, que excluye la variada producción de petróleo y gas, creció un 0,3% en el segundo trimestre de 2026, por debajo de las expectativas de los economistas de un aumento del 0,4%.
Los datos, publicados por la Oficina Nacional de Estadística noruega el 27 de agosto de 2026, reflejan una modesta expansión desde el primer trimestre. Los números de la agencia se monitorizan detenidamente como principal medida de la performance económica subyacente del país.
Tras la publicación, la corona noruega se mantuvo estable en 10,89 por euro, lo que indica una reacción inmediata limitada del mercado ante los datos.
El PIB del territorio continental sirve como un indicador clave para los responsables de la política y los analistas, ya que se centra en los sectores no petroleros, como la manufactura, los servicios y la construcción, que son menos propensos a los cambios de precios en los mercados de energía.













