El dólar de Nueva Zelanda descendió un 1% hasta 0,5834 dólares, acercándose al mínimo del día, después de que el Banco Reserva de Nueva Zelanda elevara su tasa de depósito oficial en 25 puntos básicos, hasta el 2,75%, el miércoles.
El aumento fue totalmente esperado por los mercados, pero la orientación anticipada complementaria de la RBNZ adoptó un tono más cauteloso del esperado. El banco central redujo sus previsiones promedias de la TCO para el cuarto trimestre y subrayó que el futuro del camino de tipos no estaba determinado, al citar la capacidad residual, el crecimiento suave y los riesgos bilaterales que disminuyen la urgencia de una mayor astringencia rápida.
La inflación al núcleo, sin incluir los combustibles para vehículos, se mantuvo en el 2,9%, manteniéndose dentro de la banda objetivo del banco de 1-3%. A pesar de la subida, la caída del dólar neozelandés refleja la reevaluación por parte de los operadores de la trayectoria de política de la RBNZ, ya que la divisa retrocede desde un máximo de 52 semanas de 0,6094 dólares.
El dólar estadounidense se fortaleció hasta niveles máximos en dos semanas, apoyado por la demanda de refugio y el aumento de los precios del petróleo tras la escalada de tensiones entre EE.UU. e Irán. Estos desarrollos reforzaron las expectativas de un aumento de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal en septiembre, lo que amplificó la presión sobre los activos de riesgo. Los mercados de valores asiáticos cayeron de forma generalizada ante un cambio global hacia la cautela, una fuerte venta de bonos y un fuerte aumento de los precios de los commodities energéticos.













