Morgan Stanley inició la cobertura de los American Depositary Receipts (ADR) de Rio Tinto con una calificación de subpeso, citando la valuación excesiva y los obstáculos del mercado de materias primas.
El banco estableció un objetivo de precio de 90 dólares por ADR, lo que representa un descenso de más del 14 % respecto al cierre de la sesión anterior. La valoración se derivó utilizando un promedio simple de dos metodologías: EV/EBITDA y P/NAV. En el caso de EV/EBITDA, Morgan Stanley utilizó un múltiplo de 6,4 veces para el estimado EBITDA de 2026-27, mientras que el modelo P/NAV utilizó un múltiplo de 1,0 veces, basado en un promedio ponderado combinado del coste de capital de aproximadamente el 8,9 %.
Este llamamiento a invertir en valores con escasa participación sigue a una serie de rebajaciones de la cotización de las acciones de Rio Tinto listadas en Londres. El 8 de julio, Morgan Stanley redujo su calificación a «escasa» desde «balanceada» y rebajó su objetivo de precio a 68,10 libras esterlinas desde 69,20. Más temprano, a finales de enero, el banco rebajó la calificación de la acción a «balanceada» desde «sobrepeso», marcando la segunda reducción en 2025.
Los analistas señalaron que el precio de las acciones de Rio Tinto había aumentado considerablemente a principios de año, lo que había erosionado el potencial de ganancias y había hecho que el perfil riesgo-beneficio fuera menos atractivo en comparación con los competidores de minería diversificada. También se mencionaron como preocupaciones la tendencia a la baja de la demanda de mineral de hierro y los riesgos de ejecución asociados a la construcción de proyectos a largo plazo. Además, el banco destacó la potencial consolidación de la industria como un riesgo, advirtiendo que los obstáculos regulatorios y de gobernanza podrían limitar los beneficios de sinergia a corto plazo derivados de esa actividad.













