Las acciones de Moderna retrocedieron un 7,4% en las operaciones iniciales del viernes, después de que las acciones de la compañía biotecnológica se dispararan a un máximo histórico a principios de esta semana tras el anuncio de un importante ensayo de fase 3.
Este descenso se produce después del anuncio realizado el lunes por Moderna de que su vacuna contra el cáncer a base de ARNm, Intismeran autogene, cumplió con el criterio principal del ensayo INTerpath-001 para el melanoma. Este ensayo representa el primer resultado exitoso de fase tardía para una vacuna contra el cáncer basada en ARNm, lo que hizo subir aproximadamente un 177% las acciones de Moderna en una sola sesión. Las acciones habían alcanzado un máximo intradía histórico de 176,66 dólares el 19 de agosto.
Los analistas de UBS elevaron el objetivo de precio de Moderna a 150 dólares, mientras que el Banco de América mejoró su calificación de la acción. JPMorgan advirtió de que el lanzamiento comercial de la vacuna, que se estima que estará disponible al menos un año más, sigue siendo crítico para la rentabilidad de la compañía teniendo en cuenta el reciente desempeño financiero de Moderna.
Moderna informó de unas pérdidas netas de 782 millones de dólares en su último trimestre. Los índices de mercado más amplios, incluidos el S&P 500 y el NASDAQ, tuvieron un rendimiento mixto durante la misma sesión de negociación.
El anuncio inicial de la fase 3 no proporcionó datos de eficacia detallados, lo que obligó a los inversores a confiar en las proyecciones de los analistas para las expectativas de ingresos a corto plazo.












