Migros Bank registró un aumento del 14,3% en su beneficio neto durante el primer semestre de 2026, situándose en 151,5 millones de francos suizos, respaldado por ganancias tanto en operaciones de intereses como de gestión de activos.
El éxito empresarial de la entidad, un indicador clave de rentabilidad, creció un 14,7% interanual hasta los 185,5 millones de francos, mientras que los ingresos operativos totales avanzaron un 8,6% hasta los 433,8 millones de francos. El ingreso neto por intereses, el mayor contribuyente, subió un 9,8% hasta los 319,4 millones de francos, impulsado por menores costes de refinanciación y provisiones reducidas para pérdidas crediticias.
Los préstamos a clientes apenas aumentaron un 0,2% hasta los 51,6 millones de francos a finales de junio, mientras que los depósitos de clientes crecieron un 0,4% hasta los 46,1 millones de francos, de los cuales 37,4 millones de francos se encontraban en cuentas privadas, de ahorro y de jubilación. Los riesgos crediticios se mantuvieron estables a pesar de la incertidumbre geopolítica y económica, respaldados por políticas de riesgo prudentes y una cartera de préstamos diversificada, según el consejero delegado, Manuel Kunzelmann. El banco sigue centrado en las pequeñas y medianas empresas nacionales en su segmento de clientes corporativos.
La actividad de gestión de activos también destacó, con ingresos por comisiones que aumentaron un 10,2% hasta los 67,5 millones de francos. Los activos bajo gestión en mandatos de asesoramiento crecieron un 10,9% en el primer semestre, reflejando los primeros frutos de la 'Estrategia 2030', que pone el acento en el asesoramiento patrimonial y la planificación para la jubilación. La iniciativa busca seguir desarrollando la gestión de activos como un pilar central de ingresos.
Los gastos de explotación descendieron un 0,5% hasta los 220,9 millones de francos, lo que mejoró el ratio de eficiencia hasta el 50,1%. El banco continúa invirtiendo en canales de atención al cliente, lanzando un nuevo concepto de sucursal en el marco de la 'Estrategia 2030' para integrar mejor los servicios digitales con el asesoramiento presencial.













