Las noticias de esta semana se centraron en una caída superior al 2% del crudo Brent y el WTI después de que Teherán y Mascate señalaran una reapertura temporal del estrecho de Omán para la navegación. El mercado interpretó la noticia como una desescalada del prima de riesgo geopolítico que ha mantenido los precios del petróleo elevados durante meses, y el descenso de precios fue inmediato y contundente.
Para nosotros, en el departamento de Forex, este movimiento es un recordatorio de que el petróleo sigue siendo el combustible vital de un puñado de divisas. El dólar canadiense, la corona noruega y el rublo ruso se cotizan, en primera aproximación, al barril. Cuando el petróleo cae, sus curvas forward tienden a empinarse y los tipos spot retroceden. La reciente caída, por tanto, ejerce una nueva presión sobre los pares CAD-USD y NOK-USD, y añade otra capa de estrés al rublo, que ya está lidiando con la volatilidad derivada de las sanciones.
Al mismo tiempo, un mercado del petróleo más blando empuja al alza al dólar estadounidense. Un menor precio de las materias primas reduce el atractivo de los activos de riesgo, lo que impulsa a los inversores a buscar refugio en la moneda de reserva mundial. El modesto rally del dólar frente al euro y el yen durante los últimos días refleja este cambio de sentimiento más que cualquier dato nuevo de la Fed. En otras palabras, el movimiento en Forex está impulsado más por un cambio en la aversión al riesgo que por un giro fundamental en la política monetaria.
La trayectoria del euro se ve, por tanto, atrapada entre dos fuerzas. Por un lado, la tendencia acomodaticia del BCE sigue intacta; por otro, el atractivo del dólar como refugio seguro se refuerza con la caída del petróleo. A menos que la zona euro logre generar un claro impulso de productividad o una sorpresa en los datos de inflación, es probable que el par EUR/USD se mantenga a la defensiva, cotizando justo por debajo de sus máximos recientes.
De cara al futuro, la volatilidad del petróleo es poco probable que desaparezca. Cualquier resurgimiento de la tensión en el estrecho de Hormuz, el restablecimiento de sanciones a las exportaciones de petróleo iraní o una decisión sorprendente de la OPEP+ podría enviar los precios de nuevo al alza, reviviendo al instante la aversión al riesgo y elevando las divisas de materias primas. Los traders deberían, por tanto, mantener una vigilancia estrecha de los titulares geopolíticos tanto como de los actas de los bancos centrales.
Mi opinión es que, de cara al futuro previsible, el CAD, el NOK y el RUB seguirán bajo presión mientras el dólar disfruta de un impulso moderado pero duradero. El euro podría encontrar apoyo ocasional en los datos regionales, pero sin un cambio decisivo en el sentimiento de riesgo, el dólar estadounidense está destinado a mantenerse por delante. En resumen, el retroceso del petróleo ha desencadenado un reajuste en Forex que favorece a los activos refugio y penaliza a las divisas más ligadas a las materias primas.












