El banco central de México mantuvo su tasa de interés de referencia en el 6,5 % el jueves, manteniendo una postura cautelosa mientras las presiones inflacionistas persistían, pese a las recientes caídas. La decisión unánime del Banco de México (Banxico) se produce tras una reunión de política monetaria a principios de agosto, en la que los funcionarios indicaron que es probable que sigan manteniendo las tasas en los próximos meses.
La inflación general se ralentizó al 3,10% en la primera mitad de julio, frente a los niveles anteriores, mientras que la inflación subyacente (excluyendo los precios volátiles de alimentos y energía) descendió hasta el 3,95%. Sin embargo, la inflación de los servicios, que incluye sectores como los restaurantes, los hoteles y los vuelos aéreos, ha permanecido obstinadamente por encima del 4% desde finales de 2021, lo que complica los esfuerzos de Banxico para alinear el crecimiento de los precios con su objetivo del 3%. Ahora, el banco central prevé que la inflación general converja con el objetivo en el cuarto trimestre de 2027.
La economía de México creció un 1,5% en el segundo trimestre, recuperándose después de tres trimestres consecutivos de contracción, aunque Banxico señaló riesgos para el crecimiento. El peso mexicano se ha fortalecido en casi un 6 % contra el dólar este año, impulsado por una robusta demanda de productos tecnológicos en las exportaciones, que han aumentado de menos del 5 % del total de las exportaciones en 2024 a casi el 25 % en la actualidad. Este cambio refleja una mayor participación en las cadenas de suministro de IA y tecnologías.
La pista política del Banxico contrasta con el rango objetivo del 3,50%–3,75% para la tasa de fondos federales establecido por la Reserva Federal de los Estados Unidos en julio. El precio del mercado sugiere que la Fed podría relajar la política a finales de 2026, aunque los minutos del Banxico no indican un vínculo directo entre las decisiones de los dos bancos centrales.












