La tasa de inflación anual de México aceleró hasta el 3,26% en la primera mitad de agosto, desde el 3,10% de julio, según los datos publicados el lunes por la agencia nacional de estadísticas INEGI.
Los precios al consumo aumentaron un 0,10% durante el período, lo que refleja unos aumentos modestos mes a mes en componentes clave. El índice de precios núcleo, que excluye los precios volátiles de alimentos y energía, se incrementó un 3,93% interanual, en comparación con el 3,85% del mes anterior. En términos mensuales, los precios del núcleo subieron un 0,08%.
La aceleración se produce después de un periodo de relativa estabilidad, con una inflación anual que se mantiene dentro del rango objetivo del Banco de México de 3 % más o menos un punto porcentual. El banco central ha mantenido una postura de política monetaria cauto ante las preocupaciones acerca de las persistentes presiones inflacionarias en determinados sectores.
Los últimos datos subrayan los retos con los que se enfrentan los responsables de las políticas públicas, al intentar equilibrar el control de la inflación con el crecimiento económico, especialmente en un contexto de movimientos mixtos en los precios de las commodities en el mundo y de la dinámica de la demanda interna.













