Un juicio federal que acusa a Meta Platforms de haber diseñado Facebook e Instagram para fomentar un uso adictivo entre los adolescentes entró en su segunda semana, con 29 estados de los Estados Unidos que persiguen sanciones económicas y modificaciones de la plataforma.
La coalición, liderada por California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey, afirma que Meta desarrolló conscientemente funciones que prolongaron el uso compulsivo entre los jóvenes, al mismo tiempo que falseó las medidas de seguridad. Los estados solicitan multas económicas y cambios operativos, aunque un acuerdo podría limitar la exposición a obligaciones legales.
Meta ha estimado posibles sanciones de hasta 1,4 billones de dólares si pierde el caso, calificando las exigencias de los estados de cambios en el diseño y pagos como irrazonables. La compañía niega estas acusaciones, y se han presentado testimonio del director de Instagram, Adam Mosseri, y de antiguos y actuales empleados. También se espera que testifique el CEO de Meta, Mark Zuckerberg.
El juicio es el último en un amplio análisis del impacto de las redes sociales en la salud mental de los jóvenes. Aunque un acuerdo probablemente implicaría una cantidad sustancialmente menor, el caso subraya los riesgos regulatorios y legales para la empresa. Las acciones de Meta cerraron el martes a 570,05 dólares, un 1,97 %, con un precio de apertura en el mercado precoz de 595,01 dólares, un 4,38 %.













