Los precios del gas natural europeo treparon a su nivel más alto desde marzo, ya que las tensiones geopolíticas en el Golfo Pérsico interrumpieron las rutas de suministro esenciales para los flujos energéticos de la región.
El contrato de gas natural neerlandés al mes fue un 4,7 % más el lunes, hasta 70,10 € por megavatio-hora, tras rebasar por primera vez en cinco meses la barrera de los 70 €. El aumento se produce tras los ataques militares estadounidenses contra los sitios de misiles iraníes en la isla de Larak, en el Estrecho de Ormuz, un punto de control para los envíos de gas natural licuado. El crudo Brent también subió por encima de los 90 $ el barril debido al aumento del riesgo de suministro.
El Estrecho de Ormuz transporta aproximadamente el 20% del gas natural licuado (GNL) a nivel mundial, principalmente desde Qatar, por lo que la estabilidad de la región es un factor clave para la seguridad energética de Europa antes de la temporada de calefacción de otoño. El comercio en los mercados minoristas del gas británico se suspendió durante el día debido a un día festivo, lo que limitó las reacciones inmediatas del mercado.
Irán respondió con ataques con misiles contra posiciones militares estadounidenses en Jordania, lo que puso fin a los esfuerzos diplomáticos para garantizar el paso seguro de los buques comerciales. La escalada plantea la posibilidad de que se produzcan interrupciones prolongadas en los envíos de GNL, lo que intensificará la competencia entre las empresas energéticas europeas y los compradores asiáticos por cargas al contado no comprometidas.
El aumento de los precios del gas y del crudo al por mayor ha reavivado las preocupaciones sobre la inflación por aumento del costo en los sectores industriales europeos. Las expectativas del mercado apuntan a un aumento de tipos de interés de 25 puntos básicos por parte del Banco Central Europeo en su reunión de política del 10 de septiembre, aunque el pronóstico de la inflación sigue nublado por la volatilidad del mercado de la energía. Los datos de inflación de la zona del euro se publicarán a finales de esta semana, y los operadores están monitorizando el posible impacto en las decisiones de política monetaria.












