Marvell Technology está preparada para publicar sus resultados trimestrales después de la clausura del mercado el miércoles, y los inversionistas analizarán los últimos resultados de Nvidia para obtener señales sobre la demanda de chips de inteligencia artificial que sustenta las perspectivas de la empresa.
Las estimaciones de consenso prevén que Marvell consiga unos ingresos de $2,71 mil millones, con utilidades ajustadas de $0,93 por acción, lo que representa un crecimiento interanual del 34,1 %. Se espera que los ingresos del centro de datos, que ahora representan más del 80 % de las ventas totales, superen los $2 mil millones por trimestre, impulsado por las inversiones en infraestructura de inteligencia artificial. La relación precio-ganancias a largo plazo de la compañía se sitúa en 57,5 veces, una de las más altas del sector, mientras que su acción se ha cotizado cerca de los $243,78 en sesiones recientes.
Los últimos resultados de Nvidia, publicados la semana pasada, ofrecen una lectura contrastada sobre el ciclo de los chips de inteligencia artificial. El fabricante de chips consiguió su cuarto desempeño de ganancias consecutivo, aunque las reacciones posteriores del mercado fueron negativas, con una media de descensos del 1,5 % en las sesiones posteriores a cada informe. Las valuaciones a futuro se han comprimido del 27x al alrededor del 15x de EV/EBITDA, lo que refleja las expectativas incrementadas de un crecimiento sostenido. Bank of America proyecta otra sorpresa alcista del 3-4 % en el presente trimestre, con una proyección de ingresos potenciales superior a los 104.000 millones de dólares.
Los analistas de Morgan Stanley han elevado el objetivo de precios de Marvell a 224 dólares, en función de las expectativas de un crecimiento secuencial del 16% en los ingresos del centro de datos para el trimestre de junio. HSBC mantiene una visión más optimista en 300 dólares, mientras que Barclays establece un objetivo de 150 dólares, lo que evidencia unas perspectivas divergentes. La oportunidad de mercado acumulada del XPU hasta 2030 se estima en 700.000 millones de dólares, con unas previsiones de gastos en capital en los centros de datos revisadas al alza hasta 12 billones de dólares.
Las acciones de Marvell han mostrado volatilidad, con reacciones trimestrales que oscilan entre el +14,7% y el -15,9% durante el último año. Su beta de 2,25 refleja la sensibilidad a las oscilaciones del mercado más amplio. El ralibro de productos Vera Rubin y la cartera de DSP ópticos siguen siendo principales impulsores de crecimiento, aunque los indicadores de valoración sugieren un margen de error limitado.
Los inversores se centrarán en las directrices de Marvell respecto a la demanda de infraestructura de inteligencia artificial y en cualquier actualización sobre la rampa Vera Rubin, que podría validar o deslegitimar las expectativas actuales.













