El mercado de acciones de Japón presenta patrones que recuerdan el final del 2023, según un informe de estrategia del Banco de América (BofA) publicado el 20 de agosto, ya que los cambios estructurales en las operaciones de deuda de Estados Unidos y la dinámica de las divisas están reformando la posición de los inversores.
El Departamento del Tesoro de EE. UU. duplicará el límite de compra de bonos gubernamentales a plazos más largos a al menos 4.000 millones de dólares por operación, con efecto entre el 9 de septiembre y el 4 de noviembre. El aumento se aplicará a valores que vencen en 10-20 años y 20-30 años, frente al anterior límite de 2.000 millones de dólares. Los analistas señalan que esta medida podría aliviar la presión alcista sobre los rendimientos a largo plazo, un factor que apoyó los activos de riesgo a finales de 2023, cuando los datos económicos estadounidenses se suavizaron y la inflación se enfrió, lo que llevó a que los mercados ajustaran el precio para pensar en el fin de los incrementos de tipos de interés de la Reserva Federal.
BofA subraya las principales diferencias entre el entorno actual y el periodo de finales de 2023. El yen ha permanecido débil a pesar de la intervención coordinada en la divisa, mientras que los riesgos geopolíticos en Oriente Medio han sustituido la fuerte caída de los precios del petróleo observada a finales de 2023. Un repunte potencial de la industria manufacturera podría elevar simultáneamente los beneficios de las empresas japonesas y las tasas de interés, con las expectativas de un aumento de las tasas por parte del Banco de Japón que sugieren que el ciclo de empeoramiento aún puede no haber terminado.
En términos estratégicos, BofA prevé un cambio en el que los ingresos provenientes del momentum y de la beta dejarán paso a una mayor selección de acciones. En el informe se insta a los inversores a aplicar selectividad en las acciones relacionadas con la inteligencia artificial, otorgando prioridad a la visibilidad de las ganancias y la disciplina de la valoración. Los sectores que no han tenido un rendimiento adecuado durante la subida de la IA, pero que han publicado buenos resultados en el primer trimestre, como los servicios informáticos, el gaming y las empresas de propiedad intelectual, se consideran potenciales beneficiarios.
Los stocks de la demanda interna podrían ganar impulso si el yen se estabiliza, mientras que las acciones de crecimiento de pequeñas y medianas empresas pueden recuperarse si se detiene la depreciación de la moneda. Se espera que las acciones de valormantengan una ventaja mientras las tasas de interés sigan aumentando, según el análisis.












