El índice de precios del productor de los servicios de Japón, que sigue los precios que las empresas cobran entre ellas por los servicios, aumentó un 3,6 % en julio respecto al año anterior, acelerando respecto al aumento revisado del 3,4 % de junio.
El aumento de la inflación en los servicios empresariales se produce tras una mayor presión sobre los precios en la economía, ya que la inflación general de los consumidores también aceleró en julio. Los analistas señalaron que el mercado laboral limitado ha llevado a las empresas a trasladar los costes aumentados a sus clientes, mientras que los costes de importación han aumentado debido a un yen más débil y a las interrupciones geopolíticas, incluido el conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán.
La tendencia inflacionaria que se ha exacerbado ha reforzado las expectativas de que el Banco de Japón (BOJ) aumentará los tipos de interés tan pronto como en septiembre. Fuentes citadas por Reuters indicaron que el banco central podría adoptar un ciclo de aumentos más agresivo que su ritmo actual, que se cifra en alrededor de dos aumentos al año, aunque ninguna decisión formal ha sido anunciada.
Los datos de julio, publicados el 26 de agosto, subrayan los desafíos con que se enfrentan los encargados de formular políticas mientras equilibran el control de la inflación con el crecimiento económico ante las persistentes presiones de los costes.













