JPMorgan estima que las próximas elecciones israelíes podrían impulsar el shekel hasta un 3% en cualquiera de las dos direcciones, dependiendo de los resultados.
El banco asigna un 55% de probabilidad a una victoria de la oposición, lo que, según prevé, fortalecería el shekel entre un 2% y un 3% a medida que disminuyan las preocupaciones relacionadas con las reformas judiciales. Por el contrario, una victoria liderada por Netanyahu podría debilitar la moneda alrededor de un 3%, según el informe.
Las elecciones están programadas para el 27 de octubre. JPMorgan observa que una prolongada incertidumbre política o la formación de una amplia coalición podrían dejar estable el shekel, lo que ofrece un limitado sesgo de dirección.
El contexto histórico subraya la sensibilidad de la moneda ante los acontecimientos políticos. El shekel se depreció casi un 10% frente al dólar entre principios de 2023, cuando se propusieron reformas judiciales, y el ataque del 7 de octubre de Hamás, a finales de ese año.
El actual pricing del mercado de divisas refleja una volatilidad implícita de alrededor de un 1% en torno al voto, un nivel que los analistas de JPMorgan describen como «parece bajo» dada la posibilidad de movimientos más fuertes. El banco menciona el sector tecnológico de Israel, un marco externo favorable y la posible resistencia del Banco de Israel ante una potencia excesiva de la moneda como factores atenuantes. Independientemente del resultado de las elecciones, se considera improbable que haya cambios significativos en la política fiscal o económica.













