La recién creada Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA, por sus siglas en inglés) de Irán advirtió que los buques que incumplan las normas de tráfico en el estrecho de Ormuz enfrentarán multas, detenciones o confiscación, según un comunicado publicado en la red social X. La advertencia llega tras la expiración de un plazo de cesación del fuego de 60 días sin que se haya alcanzado un nuevo acuerdo entre Teherán y Washington, en el contexto de un conflicto de seis meses en Oriente Medio.
Los propietarios de cargas deberán consultar ahora una lista actualizada de buques considerados no conformes para viajes vinculados al Golfo Pérsico. Los barcos involucrados en transferencias de carga entre buques o en transbordos con embarcaciones incluidas en la lista quedarán automáticamente afectados. Para ser excluidos de la lista, los propietarios deberán presentar una solicitud formal con la documentación correspondiente ante las autoridades marítimas iraníes.
La medida coincide con el anuncio de la administración Trump de nuevas sanciones dirigidas a los socios financieros de Irán. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, describió las medidas como una "Jornada D" económica, afirmando que representan la ofensiva financiera más contundente jamás desplegada contra Teherán. En un artículo de opinión publicado el domingo en el Financial Times, Bessent escribió que las sanciones entrarían en vigor "al amanecer" del lunes y serían el desenlace final de la campaña estadounidense contra Irán.
Washington ha enmarcado las nuevas medidas como parte de un esfuerzo más amplio para aislar la economía iraní, que describió como un "caos" debido a una inflación desbocada y la caída en picado de su moneda local. El régimen de sanciones existente ya cubre los sectores bancario, energético, aeronáutico y de criptomonedas de Irán. Bessent advirtió que cualquier país que sirva de conducto financiero para Teherán debe esperar compartir su mismo aislamiento.
Una rueda de prensa prevista para las 14:00 horas del lunes detallará las nuevas sanciones, que entrarán en vigor de inmediato. Aunque ambos países no han intercambiado ataques militares en las últimas semanas, las negociaciones para poner fin al conflicto se han estancado, dejando la presión económica como la principal herramienta de enforcement.













