El tráfico por el Estrecho de Ormuz aumentó casi un 400% en dos semanas, con casi 200 barcos registrados la semana pasada comparados con apenas 40 dos semanas antes, según los datos de navegación.
A pesar del aumento del movimiento marítimo, las exportaciones de petróleo de Irán han quedado efectivamente paralizadas. Los funcionarios del banco central iraní declararon la semana pasada que los envíos de crudo se habían «casi detenido», ya que los petroleros cargados siguen atrapados en el Golfo y los buques vacíos luchan por entrar. El precio de los cargamentos de crudo iraní ha alcanzado máximos multianuales, lo que refleja las tensas condiciones de abastecimiento.
La divergencia entre el aumento de los volúmenes de tránsito y la caída de las exportaciones iraníes pone de manifiesto la complejidad de la dinámica actual del mercado del petróleo. Aunque más buques transitan por el estrecho, la ausencia de crudo iraní en los mercados asiáticos indica que persisten interrupciones en el suministro.
El análisis técnico del crudo West Texas Intermediate señala una tendencia alcista local, con el WTI que se rompe por encima de una línea de tendencia descendente y vuelve a repuntar en la banda de 50 medias móviles exponenciales de 4 horas después de que el RSI estocástico saliera del área de sobrecomprado. Se está formando un patrón inverso de cabeza yShoulders, con una línea de cuello entre 85,95 y 87,84 dólares.
El análisis sugiere que si la EMA de 50 continua brindando soporte y WTI supera el nivel del cuello, el movimiento medido se aproxima a los 100 dólares por barril. Las próximas sesiones serán cruciales para determinar si la tendencia alcista continúa o se invierte.
Los mercados de valores han experimentado una volatilidad inusualmente baja, con el S&P 500 permaneciendo en una zona de extrema baja volatilidad durante 17 días consecutivos. Históricamente, este tipo de periodos de calma prolongada han precedido retrocesos, aunque no en todos los casos. El índice ha alcanzado los límites superiores de un canal logarítmico a largo plazo, con el VIX por debajo de 17 durante cuatro semanas.
Los precedentes históricos muestran que los toques previos del límite superior de este canal en 2024 y 2025 estuvieron seguidos de una disminución notable, aunque el momento y la magnitud varían. El análisis advierte sobre la cautela para las posiciones largas de una sola noche, ya que el S&P podría seguir avanzando hacia la zona de 7.816-8.000 antes de encontrarse con una mayor resistencia.
El próximo informe de ganancias de Nvidia, después del cierre de bolsa el miércoles, puede influir en la dirección general del mercado, ya que los operadores probablemente permanecerán al margen antes de su publicación.
En el caso del petróleo, las preguntas clave son si la banda de 4 horas de la EMA de 50 se mantiene como soporte y si el WTI puede romper decisivamente por encima del nivel del cuello de 85,95$ a 87,84$ para generar un mayor empuje al al al alza. En el caso de las acciones, la atención se centra en si el S&P puede mantener su ascenso hacia el rango superior del canal o si la volatilidad comienza a aumentar.
El análisis no señala un cambio inmediato, pero advierte de que ambos mercados están acercándose a niveles en los que el próximo movimiento de dirección podría ser decisivo.













